Aunque el impacto estimado, actualmente, en América Latina es moderado -especialmente en comparación con Asia-, los países y compañías de la región se verán afectados por una demanda china más lenta y la debilidad de los precios de las materias primas causadas por el virus.

Las consecuencias se sentirán con mayor fuerza en aquellos países que tienen una mayor dependencia de las exportaciones de commodities, así como una exposición en comercio directo con China, mientras que otros, que tienen una mayor dependencia de la demanda interna o flujos comerciales más fuertes con los Estados Unidos, se verán menos afectados.

Si nos fijamos en algunas cifras, podemos diferenciar en primer lugar las economías donde China es el mayor socio comercial. Es el caso de Perú (23% de exportaciones a fines del 2019), Brasil (28%) y, por cierto, Chile (32%). En contraste, Colombia y Argentina dependen mucho menos de la de demanda china por sus exportaciones (11% del total) y para qué decir México, que destina menos del 2% de sus envíos a ese país asiático, en contraste con Estados Unidos que representa más del 80%. Si bien China es un destino importante para productos de Brasil, la incidencia sobre la economía total es más acotado, dado el significativo peso del mercado doméstico. Así, los bienes exportados a China representan tan solo 3% del PIB de ese país (versus 5% para Perú y 8% para Chile).

Sin embargo, el mayor foco de preocupación no viene por los volúmenes exportados a China (aunque ya son importantes para Chile y Perú) sino en el efecto que la epidemia tiene sobre los precios de materias primas exportadas. Ello es particularmente importante porque la caída de la demanda en China (y los efectos de segunda vuelta por parte de la demanda de otros países cuyo crecimiento también se ha ralentizado) se traduce muy rápidamente en caídas de precios.

Ello no es solo observable en materias primas donde China es el principal demandante (por ejemplo, cobre y mineral de hierro) sino que, incluso, se visualiza en aquellos donde la demanda es más diversificada (como el petróleo), pero que reaccionan ante el temor de que la economía global se viera arrastrada a la baja.

El impacto principal se sentirá más por las reducciones de los precios de los productos básicos que por la disminución de los volúmenes de exportación (es decir, una disminución del 10% en los precios de los productos básicos en general es mucho más perjudicial que una caída del 10% de los volúmenes de exportación a China).

Con información de la Asociación Peruana de Agentes Marítimos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here